El despertar de una nueva realidad financiera

El despertar de una nueva realidad financiera

El Índice de Condiciones Financieras (GSFCI) que desarrolla Goldman Sachs es un indicador fundamental que todo inversor debe conocer.

Este índice analiza una amplia gama de variables tanto financieras como económicas, proporcionando así una visión panorámica del entorno financiero en cuestión.

Su propósito fundamental radica en asistir a analistas e inversores en la comprensión del impacto de las condiciones financieras sobre la economía en su conjunto.

En el caso de un deterioro en las condiciones financieras, marcado por alzas en las tasas de interés o inestabilidad en los mercados, existe el riesgo de una desaceleración en la actividad económica.

Según la más reciente actualización de este indicador, las condiciones financieras en Estados Unidos se siguen deteriorando.

Este declive en las condiciones crediticias, en una economía que hasta hace poco tiempo florecía con tasas de interés bajas, es como cuando un doctor le retira la morfina a un paciente.

Así como la morfina alivia el dolor y acelera la recuperación, tasas de interés bajas facilitan el acceso al crédito y estimulan el gasto e inversión, catalizando el crecimiento económico.

Sin embargo, cuando las condiciones crediticias empeoran, las tasas de interés se elevan y los préstamos se vuelven más onerosos y menos accesibles.

Esto ejerce una presión adicional sobre empresas y consumidores, limitando su capacidad para invertir y gastar, lo que, a su vez, desencadena una ralentización económica.

Equivale a privar a un paciente de su fuente de alivio en pleno proceso de recuperación, exacerbando la dificultad de mantener un ritmo sostenido de crecimiento.

El exceso de ahorro podría haber desaparecido

Según Goldman Sachs, el exceso de ahorro se agotó en el 80% de la población estadounidense.

Esto tendría varios impactos en la economía.

La mayoría de las personas podría volverse más cautelosa en sus gastos al haber agotado su excedente de ahorro.

Esto llevaría a una disminución en la demanda de bienes y servicios.

La inversión, tanto a nivel personal como empresarial, también podría disminuir.

Las personas podrían tener menos recursos disponibles para invertir en activos financieros o en bienes raíces.

Las empresas, por su parte, podrían ser menos propensas a realizar inversiones a largo plazo si anticipan una disminución en la demanda.

En este escenario, es posible que las personas necesiten recurrir al endeudamiento para mantener ciertos niveles de consumo.

Esto podría llevar a un aumento en la deuda personal, lo que a largo plazo puede generar preocupaciones sobre la capacidad de pago y la estabilidad financiera.

Además, si una parte significativa de la población agotó sus ahorros, podría haber una reducción en la capacidad de compra de viviendas.

De hecho, hablaremos de este punto en concreto más adelante.

En cuanto al sistema financiero, un aumento en el endeudamiento y una disminución en la capacidad de ahorro podrían tener implicaciones.

Los prestamistas y los bancos podrían verse afectados por un mayor riesgo crediticio si las personas tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones de deuda.

La confianza se desvanece

El Indicador de Confianza del Consumidor del Conference Board es una medida importante que evalúa la percepción y la confianza de los consumidores en la economía de un país.

Este indicador se basa en encuestas realizadas a hogares, donde se les pregunta sobre su opinión respecto a la situación económica actual y sus expectativas futuras.

Un indicador de confianza del consumidor alto sugiere que los consumidores se sienten optimistas sobre la economía y están más propensos a gastar.

Esto puede impulsar la demanda y, en última instancia, estimular el crecimiento económico.

Por otro lado, un indicador de confianza del consumidor bajo puede indicar un pesimismo generalizado, lo que puede llevar a una disminución en el gasto y una desaceleración económica.

En el caso de los últimos datos, el indicador retrocedió hasta los 103 puntos en septiembre.

Este retroceso podría indicar una disminución en la confianza de los consumidores en la economía, lo que puede estar influenciado por una variedad de factores, entre ellas, las dos variables que acabamos de explicar: el deterioro de las condiciones crediticias y la disminución del exceso de ahorro.

Una tendencia sostenida en la confianza del consumidor a la baja podría tener implicaciones para la actividad económica futura.

Con un ojo en el mercado inmobiliario

Dijimos que la reducción del exceso de ahorro podría generar menos incentivos en la población para comprar una vivienda.

Si miramos los números más recientes, en agosto se registró una disminución del 8,7% anual de la venta de viviendas unifamiliares.

Es un indicio significativo de la interconexión entre diversos factores económicos.

Este declive notable, el mayor desde septiembre de 2022, puede estar influenciado por varios elementos, incluyendo el deterioro de las condiciones crediticias y la mencionada reducción del exceso de ahorro.

El agotamiento del exceso de ahorro en un porcentaje considerable de la población puede haber limitado la capacidad de compra de viviendas para muchos compradores potenciales.

A medida que las personas se vuelven más cautelosas en sus gastos y tienen menos recursos disponibles para invertir en bienes raíces, es probable que la demanda de propiedades disminuya, lo que a su vez impacta en el mercado inmobiliario.

Por otro lado, el deterioro de las condiciones crediticias puede haber tenido un efecto adicional.

Con tasas de interés más altas y préstamos menos accesibles, los costos asociados con la adquisición de viviendas pueden haber aumentado, lo que también podría haber contribuido a la caída en las ventas de viviendas unifamiliares.

Estas cintas no se cortan

Cintas Corporation (CTAS) es un negocio sumamente atractivo, siendo una compañía líder en el sector de servicios y suministros empresariales.

Su papel preeminente en la gestión de uniformes y servicios de alquiler es innegable, ofreciendo una gama amplia que comprende desde indumentaria laboral hasta elementos de seguridad, junto con servicios de limpieza y mantenimiento de instalaciones.

En el reciente informe del primer trimestre del ejercicio fiscal 2024, la empresa exhibió un sobresaliente desempeño operativo y financiero.

Los ingresos alcanzaron los 2.340 millones de dólares, reflejando un notorio incremento del 8,1% en comparación con el mismo periodo del año precedente.

De manera paralela, los beneficios netos ascendieron a 385 millones de dólares, representando un crecimiento del 9,4% con respecto a los 351,7 millones generados en los primeros tres meses del ejercicio fiscal 2023.

El cuerpo directivo revisó al alza sus proyecciones de ingresos y beneficios para el presente año, anticipando una cifra entre 9.350 y 9.500 millones de dólares en ingresos, y un beneficio por acción situado en el rango de 13,85 y 14,35 dólares.

Sin embargo, a pesar del sólido rendimiento del negocio, el mercado reaccionó de manera adversa.

Esta respuesta negativa podría estar asociada a los múltiplos de valoración todavía elevados con los que la empresa cotiza.

En el escenario más optimista, donde se espera un beneficio de 14,35 dólares por acción, esto resultaría en una relación Precio / Beneficios cercana a las 34 veces.

Eso fue todo por hoy,

Por buenas inversiones,

Diego Matianich